Mi nombre es Nerea
Mi nombre es Nerea. Soy veterinaria, pero antes de saber siquiera cómo se llamaba esta profesión, ya tenía claro que quería dedicarme a cuidar animales. De pequeña decía que quería ser “méquiro de animales”, y, con el tiempo, aquella ocurrencia se convirtió en una vocación. Soy una persona risueña, trabajadora, familiar y, sobre todo, amante de los animales desde que tengo uso de razón. Estudié Veterinaria en Madrid, una etapa que elegí también por poder tener cerca a mis dos abuelas y disfrutar de ellas mientras estudiaba. Fue en tercero de carrera cuando descubrí la fisioterapia veterinaria y sentí, desde el primer momento, que había encontrado mi camino. En quinto tuve la oportunidad de ser colaboradora del servicio de fisioterapia, donde aprendí muchísimo y, quizá, disfruté todavía más. Al terminar la carrera regresé a Jávea, el pueblo donde crecí, y desde entonces he ejercido como veterinaria generalista, compaginando mi trabajo con una formación continua en medicina interna, fisioterapia de pequeños animales, acupuntura en pequeños animales y équidos, aromaterapia y otras terapias complementarias. He tenido la suerte de realizar prácticas en Madrid, Oporto e Irlanda, asistir a congresos y seguir formándome siempre que tengo la oportunidad. Me encanta aprender, mantenerme al día y compartir conocimientos y buenos momentos con otros compañeros de profesión.
Pero para mí, la vida también está fuera de la consulta. Disfruto muchísimo de mi familia, de mis amigos y, por supuesto, de mis perros. Me encanta perderme con ellos por el campo, hacer alguna escapada rural para desconectar y volver a conectar con lo que de verdad importa. Necesito reírme cada día, rodearme de gente bonita y trabajar en equipo. Creo firmemente que cuidar de los animales también significa cuidar de las personas que los quieren, y esa manera de entender la veterinaria es la que quiero llevar conmigo en cada paciente y cada familia que confíe en mí.


eNevet
eNevet nace de algo muy sencillo: del amor por los animales y de las ganas de hacer siempre lo mejor por ellos. La historia empezó, además, de una manera muy personal. Mientras comenzaba a formarme en fisioterapia veterinaria, a mis dos perros les diagnosticaron hernias lumbares. Uno de ellos necesitó pasar por quirófano y el otro realizó un tratamiento de fisioterapia. Fue entonces cuando viví en primera persona lo importante que puede ser la rehabilitación en la recuperación de un animal y, al mismo tiempo, la dificultad que supone para una familia cuando no tiene un centro especializado cerca. En aquel momento, en la zona de la Marina Alta no existía un servicio especializado en fisioterapia veterinaria y tenía que desplazarme cada semana más de 100 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para que uno de mis perros pudiera recibir su tratamiento. Aquellos viajes me hicieron pensar en todas las familias que podían encontrarse en una situación parecida. Y poco a poco nació una idea: crear en nuestra zona un espacio especializado donde los animales pudieran recibir el cuidado y la atención que necesitan sin que sus familias tuvieran que recorrer largas distancias.
Así nació eNevet. Su nombre también guarda un pequeño pedacito de nuestra esencia: la “N”, escrita “ene”, representa nuestra apuesta por las terapias Naturales y complementarias, mientras que “vet” representa mi parte veterinaria, que siempre estará presente y que considero fundamental para entender a cada paciente de una manera global. eNevet quiere ser mucho más que un lugar donde hacer fisioterapia. Quiero que sea un espacio cercano, profesional y familiar, donde cada animal sea tratado de manera individual y donde cada pequeño avance sea motivo de alegría compartida. Espero poder acompañar a muchos animales en sus procesos de recuperación y, junto a sus familias, celebrar cada paso, cada mejora y cada nueva aventura que consigamos juntos.
